Carta fantástica

9 03 2008

 

Unicornio

Bretonia, 24 de diciembre de 2008

Mi amor:

Hace años que nos conocemos, desde aquella vez que nos encontramos juntos en una playa de Cabo Polonio en Uruguay, mientras vos estabas con tu amo, y yo pastaba por los alrededores como buen caballo criollo que soy, nos enamoramos a primera vista.

Desde entonces decidimos que nos volveríamos a encontrar, por alguna parte del mundo, pero se que dadas las circunstancias, no me vas a querer ver más. También quiero que sepas que gracias a mí tenés el trabajo que tenés, pero no es que te lo recrimine, sino que siempre fui de aplaudir mis propios logros.

Después de tantos años, quería pedirte perdón por las cosas que te he hecho. No me perdonaré jamás el haberte perdido, pero es que te ponías tan pretenciosa… y eso no me ayudaba en nada, nací para ser libre, quiero que lo entiendas.

Eso de que seamos seres mitológicos tampoco me ayudó mucho, cuando te veías al espejo era fácil darse cuenta de que andaba en amoríos con otras, cuando te iban creciendo los cuernos. Y así terminaste empujando del trineo de Papá Noel durante una noche al año, necesitabas independizarte económicamente, y encontraste un trabajo de lo más rentable.

Aparte calificabas, cada día que pasaba te iba creciendo de a un cuerno, y contribuí en eso, pero no estoy orgulloso de admitirlo. Quería pedirte mis más sinceras disculpas, me comporté como un idiota. Vos te comportaste como una completa dama cuando Rodolfo dijo que te fueras con él y sin embargo te quedaste un tiempo más conmigo.

Se ve que algo hiciste esa noche, porque al otro día me afloró un cuerno a mi en la mitad de la frente, y mucha gracia no me causa.

Pero, sin resentimientos, quería agradecerte el que no hayas hecho un escándalo, y que dedicaras todo ese amor diciéndome que el cuerno seguramente era una infección, te creí y todo.

Después de tu partida, tuve que emigrar, porque los locos estos de los uruguayos ya me querían meter en un circo ambulante, por ser el único caballo con un cuerno. Y me vine para acá, a Bretonia, donde hay un grupo muy bueno de apoyo de CC –si, caballos cornudos-, donde hasta hicieron un cuentito para zafar de que nos cazen, y nos hacemos llamar los unicornios. Aunque se supone que están extintos según la historia oficial, somos una comunidad de tres mil unicornios que pastamos por acá.

Y bueno, te iba a pedir, ya que hoy es 24 de diciembre, y uno lo pasa en familia, a ver si ya que recorrés el mundo hoy de noche, no querés darte una vuelta por mi casa acá, brindamos, y retozamos por los viejos tiempos. Capaz que te pinta.

Bueno, sin más me despido, extrañándote siempre por estas fechas, ya que nunca veo el famoso trineo volar por acá.

Besos,

Tu corcel cornudo


Acciones

Información